CHIHUAHUA, CHIH. — Una noche de extrema violencia se registró en el sector norte de la ciudad este lunes 23 de febrero de 2026, luego de que un joven de entre 20 y 25 años de edad fuera privado de la vida a balazos mientras se encontraba al interior de un vehículo. Los hechos, ocurridos en el cruce de las calles Antón Makarenco y Venceremos, en la colonia Tierra y Libertad, generaron una intensa movilización de los cuerpos de seguridad estatal y municipal ante el reporte de múltiples detonaciones de arma de fuego.
La víctima fue localizada en el asiento del conductor de una camioneta Honda CR-V de reciente modelo, color oscuro, la cual presentaba diversos impactos de bala en la carrocería y cristales. Tras el arribo de las autoridades, se confirmó que el masculino ya no contaba con signos vitales, presentando heridas mortales producidas por proyectiles de arma de fuego que le arrebataron la vida de forma casi instantánea antes de que pudiera recibir auxilio médico.
Elementos de la Policía Municipal de Chihuahua arribaron al sitio como primeros respondientes, procediendo de inmediato a delimitar un amplio perímetro de seguridad. El acordonamiento de las calles Antón Makarenco y Venceremos fue necesario para preservar la escena del crimen, evitando la contaminación de evidencias balísticas que resultan cruciales para la investigación de este homicidio doloso.
Diligencias periciales y levantamiento de evidencias en la escena
Personal de Criminalística de la Fiscalía General del Estado se hizo presente en el lugar para realizar el levantamiento de los casquillos percutidos y otros indicios balísticos que quedaron esparcidos cerca de la camioneta. Los peritos trabajaron bajo la luz de reflectores para documentar cada impacto en la unidad Honda, buscando determinar el calibre utilizado y la trayectoria de los disparos, datos técnicos que son fundamentales para cruzar información con la base de datos de balística estatal.
Posteriormente, elementos del Servicio Médico Forense se encargaron del levantamiento del cuerpo del joven, cuya identidad aún no ha sido revelada oficialmente por las autoridades.
Los restos fueron trasladados a las instalaciones del C-4 para la práctica de la necropsia de ley, procedimiento obligatorio para establecer científicamente la causa de muerte y recabar muestras que ayuden en la identificación del fallecido por parte de sus familiares.
Foto: La Opción




