Un video grabado al interior de una sucursal de Costco en México se volvió viral en redes sociales tras mostrar un enfrentamiento verbal entre clientes por la compra masiva de roscas de Reyes, en plena víspera del Día de Reyes.
En las imágenes, que comenzaron a circular con fuerza desde el lunes 5 de enero, se observa a un hombre empujando un carrito con entre 10 y 15 cajas de roscas, lo que provoca la molestia inmediata de otros compradores. Una mujer lo confronta a gritos, acusándolo de abuso y exigiendo que deje producto disponible para el resto de las familias.
La discusión sube de tono rápidamente, con reclamos colectivos, gestos de indignación y empujones leves, mientras el hombre se defiende asegurando que ya pagó las roscas o que son para uso personal. La tensión obligó a la intervención de empleados de la tienda para evitar que el altercado escalara. No se reportaron golpes, pero el ambiente fue claramente caótico.
El video, de aproximadamente 40 segundos, ha acumulado millones de reproducciones, especialmente en X (antes Twitter), donde se volvió meme tras ser acompañado con audios de Los Simpson, en particular una frase del Abuelo Simpson burlándose de los acaparadores.
El trasfondo: tradición, escasez y reventa
La rosca de Reyes, símbolo del 6 de enero y de la Epifanía, es una de las tradiciones más arraigadas en México. La versión de Costco se ha vuelto especialmente codiciada por su tamaño, calidad y precio relativamente accesible.
Para este 2026, los precios oficiales fueron:
429 pesos la rosca tradicional
539 pesos la versión rellena o gourmet
Lo anterior representa un incremento aproximado de 50 pesos respecto a 2025, sin que ello haya frenado la alta demanda.
Cada año, esta demanda genera escasez rápida en anaqueles, lo que impulsa a revendedores a adquirir grandes cantidades para ofrecerlas posteriormente en tianguis o plataformas como Facebook Marketplace, donde llegan a revenderse entre 900 y 1,200 pesos, provocando molestia social.
En este 2026, el fenómeno se intensificó: se reportaron filas largas, anaqueles vacíos y debates encendidos sobre si estas compras masivas representan emprendimiento o una práctica abusiva. El video viral se convirtió en el reflejo perfecto de esa tensión colectiva.




