Mike Vigil, exdirector de Operaciones Internacionales de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), advirtió que el expresidente Donald Trump mantendría la presión sobre México en el combate a los cárteles del narcotráfico, a partir de recientes declaraciones y acciones del mandatario estadounidense.
En entrevista con Infobae México, Vigil se refirió a la propuesta de Trump de enviar agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a territorio mexicano para destruir laboratorios clandestinos, particularmente aquellos dedicados a la producción de fentanilo. El exfuncionario calificó la iniciativa como alarmante, al considerar que podría implicar un acto de intervencionismo.
“¿Por qué quieren mandar a la CIA? ¿Qué es lo que van a hacer ellos que no puede hacer la DEA o el FBI? No son operadores, son analistas de inteligencia. No tiene sentido”, afirmó.
Vigil explicó que, históricamente, la cooperación bilateral en materia antidrogas se ha llevado a cabo a través de agencias como la DEA y el Buró Federal de Investigaciones (FBI), por lo que la intención de involucrar a la CIA representaría un cambio significativo en la estrategia estadounidense.
Asimismo, señaló que recientes operaciones de Estados Unidos en el extranjero, como las acciones contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y los ataques realizados en Siria, generan preocupación sobre la posibilidad de que Trump contemple el uso de fuerzas militares en México para cumplir sus objetivos en materia de seguridad.
“Eso es algo preocupante, porque hizo lo mismo en Venezuela antes de intentar capturar a Nicolás Maduro. Me preocupa que quiera entrar a México con tropas pensando que así puede combatir el narcotráfico”, señaló el exagente.
Ante este contexto, Vigil no descartó la posibilidad de un eventual despliegue militar estadounidense en territorio mexicano. Recordó que, desde el inicio de su administración en enero de 2025, Trump ha endurecido su postura contra las organizaciones criminales, incluso presionando a México mediante la imposición de aranceles y advirtiendo sobre posibles acciones militares terrestres.
Frente a estos señalamientos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reiterado que el ingreso de agentes o tropas estadounidenses para combatir a los cárteles ha sido rechazado en múltiples ocasiones, al considerar que vulnera la soberanía nacional.
Aunque inicialmente Vigil consideraba improbable una intervención directa de Estados Unidos en México, reconoció que la falta de límites por parte del Congreso estadounidense al uso de la fuerza militar y los precedentes recientes han encendido alertas.
“Al principio pensaba que no era posible, porque parecía una locura. Pero ahora estamos ante una persona que amenaza a muchos países y luego entra a Venezuela supuestamente para capturar a Maduro”, explicó.
En caso de concretarse un despliegue, Vigil estimó que las operaciones se concentrarían en estados como Sinaloa y Jalisco, con el objetivo de capturar a figuras clave del narcotráfico, entre ellas Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar; Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, y Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
El exfuncionario también mencionó que la reciente alerta emitida a aerolíneas estadounidenses sobre posibles acciones militares en el espacio aéreo mexicano forma parte de una estrategia de presión en materia de seguridad, la cual podría intensificarse.
No obstante, sostuvo que las autoridades estadounidenses subestiman la complejidad de las organizaciones criminales, al asumir que pueden ser desarticuladas rápidamente.
“No entienden cómo funciona el narcotráfico. El Cártel de Sinaloa opera en seis de los siete continentes; no se pueden eliminar de un día para otro. La mejor estrategia, que Trump no ha implementado, es reducir el consumo y la demanda de drogas”, afirmó.
En medio de la tensión bilateral por las exigencias de Washington de obtener “acciones tangibles”, Sheinbaum ha reiterado que México no permitirá el ingreso de militares estadounidenses y que la cooperación continuará únicamente bajo un esquema de respeto a la soberanía nacional.




