El descanso nocturno no depende solo de la cantidad de horas de sueño, sino de los hábitos previos a acostarse.
Hábitos que afectan la recuperación:
-
Uso del celular en la cama
-
Dormir a diferentes horas
-
Cenar pesado
-
Consumir cafeína por la noche
-
Dormir con luces encendidas
-
Pensar en pendientes antes de dormir
Recomendaciones:
Crear una rutina nocturna relajante y constante.
Conclusión:
Corregir hábitos nocturnos mejora la recuperación física y mental.




