La imagen, parte de una sesión editorial reciente, comenzó a circular en redes sociales cuando usuarios señalaron que la mano izquierda de la artista mostraba un dedo de más. El detalle provocó una ola de comentarios y abrió la discusión sobre un posible uso excesivo de retoque o incluso de herramientas de inteligencia artificial en la fotografía.
Lejos de mostrar molestia, Ariana Grande reaccionó con ironía. Tras la publicación de un fan en Instagram que evidenciaba el error, la cantante respondió de forma espontánea con un sorprendido “Holy shit”. Poco después, sumó otro mensaje en tono humorístico, bromeando con la idea de que esas “extremidades extra” podrían ayudarle a trabajar en un nuevo álbum.
Su respuesta fue bien recibida por sus seguidores, quienes aplaudieron la actitud relajada con la que enfrentó la situación y convirtieron el error en motivo de memes y comentarios positivos.
Más allá de la anécdota, el caso reavivó el debate sobre los límites del retoque digital en publicaciones de alto perfil. La experta Luiza Jarovsky, integrante de la AI Tech & Privacy Academy, describió el incidente como un ejemplo de “AI slopification”, un concepto que se refiere a errores evidentes derivados del uso descuidado de inteligencia artificial. Además, cuestionó cómo una imagen con una falla tan clara logró pasar los filtros editoriales.
Tras la viralización, Vogue Japan sustituyó la imagen en su edición digital por una versión corregida, en la que la artista aparece sin el error. No obstante, la revista ya había distribuido la edición impresa con la fotografía original.
Hasta el momento, Condé Nast, grupo editorial al que pertenece la publicación, no ha emitido una postura oficial sobre el origen del fallo ni sobre los procesos de edición involucrados.




