La vitamina D se activa principalmente con la exposición al sol, y no se necesitan horas para obtener beneficios. Especialistas señalan que unos minutos bien aprovechados pueden ser suficientes.
La piel produce vitamina D cuando recibe luz solar directa, sobre todo en horarios específicos. Estudios recientes indican que la exposición breve y frecuente es más efectiva que exposiciones largas ocasionales.
Factores como el tono de piel, la hora del día y el clima influyen en la producción. No se trata de broncearse, sino de recibir luz natural con moderación.
Este hábito también apoya la salud ósea y el sistema inmune.
Consejos clave
-
Expón brazos o rostro al sol por la mañana.
-
Evita las horas de mayor intensidad.
-
No uses bloqueador en exposiciones breves.
-
Hazlo de forma regular.
-
Combina con alimentación adecuada.
Conclusión
Pocos minutos de sol al día pueden apoyar niveles saludables de vitamina D.
Nota: Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica.




