Las presas La Boquilla y Francisco I. Madero registraron una pérdida conjunta de 5.09 millones de metros cúbicos de agua durante el mes de enero de 2026, debido no sólo a filtraciones, sino también a la evaporación, la cual se presentó pese a las bajas temperaturas propias de la temporada invernal
Aunque a comienzos del año se registraron algunas lluvias en la cuenca del río Conchos, derivadas del ingreso de dos tormentas invernales, estas no se reflejaron en un incremento del volumen almacenado en las presas que sustentan al Distrito de Riego 005.
Al sábado 31 de enero, el embalse contaba con un almacenamiento de 1,082.407 millones de metros cúbicos, mientras que las pérdidas por filtraciones alcanzaban los 1.3 metros cúbicos por segundo. Durante el primer mes del año, La Boquilla pasó del 38.19 al 38.02 por ciento de su capacidad.
Cabe recordar que hace dos años, esta contenedora se encontraba al 38.5 por ciento de su capacidad, con un volumen almacenado de 1,096 millones de metros cúbicos, lo que permitió establecer un ciclo agrícola restringido en 2024.
En el caso de la presa Francisco I. Madero, la pérdida de volumen fue considerablemente menor. Durante enero, su escala descendió apenas un centímetro, lo que equivale a la pérdida de 268 mil metros cúbicos de agua, atribuida principalmente a la evaporación.
La presa, conocida también como “Las Vírgenes”, se encontraba este 31 de enero al 69.44 por ciento de su capacidad, con un almacenamiento de 231.486 millones de metros cúbicos.
En conjunto, ambas presas disponen de un volumen de 1,313.89 millones de metros cúbicos. De esta cantidad, se tiene programada la extracción de 650 millones de metros cúbicos a partir de marzo, con el fin de abastecer el ciclo agrícola primavera-verano 2026, según confirmó recientemente la jefatura del Distrito de Riego 005.
La asignación de volúmenes de agua para cada módulo o asociación del Distrito 005 será variable, ya que oscilará entre 3.5 y 5 millares por hectárea; mientras que en el Distrito 113, que comprende los municipios de Camargo y San Francisco de Conchos, se prevé regar seis de cada diez hectáreas de cultivo.
Por Saùl Ponce/El Heraldo




