Concordia, Sin.— La tensión ha escalado al máximo en el poblado de El Verde tras el hallazgo de una fosa clandestina con al menos siete cuerpos. El colectivo «Por las Voces sin Justicia de Sinaloa» lanzó un ultimátum a la Fiscalía General del Estado, exigiendo transparencia inmediata ante la sospecha de que los restos pertenecen a los 10 mineros secuestrados hace 15 días por un grupo armado.
El hallazgo, realizado por la Fiscalía General de la República (FGR) durante operativos de búsqueda de los empleados de la empresa canadiense Vizsla Silver, ha revelado un escenario dantesco. Hasta el momento, se ha confirmado de manera preliminar que uno de los cuerpos localizados coincide con las características físicas de uno de los trabajadores desaparecidos, aunque el avanzado estado de descomposición obliga a realizar pruebas de ADN.
Las madres buscadoras denunciaron que la falta de información por parte de la fiscal Claudia Zulema Sánchez Kondo genera una «revictimización» y dolor insoportable. Los familiares permanecen a las afueras del área acordonada, custodiada por el Ejército, advirtiendo que no se retirarán hasta que se les entregue el conteo oficial de restos y se inicie el proceso de identificación pública para terminar con la incertidumbre que embarga a 10 familias mexicanas.




