Ayer la gobernadora Maru Campos se dejó ver en una visita express por Delicias. Pasado el mediodía, la mandataria aterrizó en una panadería artesanal de la localidad, no solo para disfrutar del aroma a pan recién horneado, sino para levantar evidencias de lo que el apoyo al emprendimiento puede lograr cuando se tiene voluntad política. El negocio, propiedad de una joven emprendedora, es uno de los tantos casos de éxito que han salido adelante gracias a los subsidios y facilidades del Gobierno del Estado, esos mismos apoyos que desde la federación borraron del mapa hace tiempo.
Acompañada por su equipo de comunicación, se le vio a Maru muy contenta y solvente, tomándose la foto con la dueña, con sus trabajadores y familiares. La visita fue para grabar material para su próximo informe de gobierno que se llevará a cabo el primero de marzo en Chihuahua capital. En un escenario donde el Gobierno Federal le dio la espalda a las Pymes y a los nuevos negocios, el estado ha tenido que salir al quite para que los emprendedores locales no bajen la cortina. Al final, los estados y las fotos en redes sociales de la panadería, que no revelaremos para que la sorpresa le dure hasta el informe, son el testimonio de una Gobernadora que prefiere meterle duro al tema productivo que a la retórica de escritorio.
Ya no hay linderos ni pudor que valga. Eso del temor a las denuncias por gastos anticipados en campañas políticas es algo que ya pertenece a los libros de historia, porque ahora en cuanto se cierra un ciclo electoral, al minuto siguiente ya inició el próximo. Ayer andaba una brigada guinda recorriendo los Fovissstes, dirigida nada menos que por la ex priista Lupita Bárcenas, quien parece haber encontrado la iluminación en el chaleco de Morena. Así como ella, andan otras figuras de diversos partidos desatadas por las colonias. Los gatos andan retozando y ni siquiera se molestan en ocultar que la veda es letra muerta.
El activo regidor Titis Soltero, un gato muy revolcado en asuntos grillos, suena fuerte para ser el coordinador de Adriana Terrazas, quien ya se perfila como la inminente candidata de Movimiento Ciudadano al Gobierno del Estado. El tránsito político de la juarense ha sido de lo más variado: del PRI a Morena, y de ahí al naranja. Cuando fue diputada local se entendió tan bien con la Gobernadora que hasta terminó como representante del Gobierno en la CDMX. Pero algo sucedió en el camino, renunció pronto y ahora brinca a la candidatura. El detalle es que MC no cuenta con mayor estructura electoral en el estado, así que Adriana echenle que iniciará desde muy abajo, sobre todo por estas tierras donde el naranja nomás no pinta.
¿Será que la estrategia de Adriana Terrazas es ganar por cansancio tras haber pasado por todos los partidos, o simplemente está aplicando la máxima de que es mejor ser candidata de un partido chico que espectadora en uno grande?
En la política nacional ya nada es increíble. Quién iba a pensar que el sustituto, o mejor dicho la sustituta, del narco ex alcalde de Tequila, resultara ser también parte de la misma banda y con el mismo currículum delictivo. A la atosigada Presidenta ya no le queda más que contratar al chamán chafa de la Suprema Corte para que, recién boleado, le haga una limpia de pies a cabeza con todo y chongo. Y ya de paso, que le echen otro viaje de lejía a Noroña; bueno, mejor que sean dos de una vez, a ver si así se le quita lo manchado a la política de altura que se cargan en la capital.



