En los pasillos de Morena ya empezaron a sacar las calculadoras de cara al próximo sábado. Se espera que el Consejo Nacional defina por fin las reglas del juego para elegir a quien buscará la gubernatura de Chihuahua. Aunque el discurso oficial siempre habla de las bases, la realidad es que todos en el estado esperan la confirmación del tradicional método de la encuesta. Ya sabemos que en el lenguaje del partido oficial, ese método muchas veces se traduce como un plumazo que define el rumbo desde las alturas. Habrá que ver si este fin de semana sueltan el calendario para que los aspirantes empiecen a medir sus fuerzas de forma abierta.
La competencia tiene matices muy distintos a los de hace unos meses. Por un lado está la senadora Andrea Chávez, quien parece venir de más a menos en el ánimo local. Su figura se ha ido desgastando junto con la caída política de su padrino Adán Augusto. Enfrente sigue firme Cruz Pérez Cuéllar, quien no quita el dedo del renglón desde la frontera y haciendo talacha en el Estado los fines de semana. Pero lo que movió el avispero ayer fue la declaración de Mayra Chávez. La delegada de Bienestar en Chihuahua fue muy clara al decir que ella también va, que va a buscar la candidatura y pidió que de plano no la descarten.
Con la entrada formal de Mayra, el escenario se pone más pesado para quienes se sentían seguros en la terna. El próximo sábado será clave para entender si las reglas vienen diseñadas para favorecer a una estructura o si realmente habrá campo abierto para la competencia. Por ahora, el morenismo chihuahuense tiene la mirada puesta en la CDMX para saber bajo qué términos se van a dar con todo en los próximos meses por la joya de la corona que es Chihuahua.
Ayer no solo fue de café y pan dulce, sino de cuentas claras con el informe anual de FICOSEC. En la mesa de honor destacó la presencia de Franghie Khalil, estrenándose con la fuerza que requiere la presidencia estatal de FECHAC. Estuvo también la magistrada Marcela Herrera Sandoval, demostrando que la alianza entre el empresariado y el Poder Judicial del Estado está más firme que nunca. El desayuno lució con una asistencia selecta pero sustanciosa, donde se dieron cita los rostros que realmente mueven la aguja del desarrollo en la región centro sur.
El anfitrión del evento, Jorge Muñoz, entregó resultados que dejaron muy buen sabor de boca por su visión moderna al frente de FICOSEC. El alcalde Jesús Valenciano aprovechó el micrófono para platicar sobre los logros que se han alcanzado gracias a que el gobierno y la sociedad civil organizada jalan para el mismo lado. Valenciano no se limitó al recuento de daños, sino que soltó algunos de los planes que vienen para Delicias, enfocados en seguir profesionalizando la seguridad y la infraestructura de la mano con los organismos empresariales. Se nota que en este equipo no hay espacio para las ocurrencias, sino para proyectos técnicos que ya están dando de qué hablar a nivel estatal.
Lo que quedó claro entre los asistentes es que el modelo Delicias de participación ciudadana sigue siendo el referente a seguir. Mientras otros municipios apenas están viendo cómo se organizan, aquí la mancuerna entre Valenciano, Jorge Muñoz y Franghie ya tiene la ruta trazada para lo que resta de este 2026. Al final, el desayuno sirvió para reafirmar que cuando el recurso se administra con ojos ciudadanos, el beneficio llega directo a las calles. Habrá que estar pendientes de los próximos convenios que se cocinen, porque con estas tres piezas en la misma mesa, lo que viene para la región centro sur pinta para ser histórico en materia de inversión social.
Desde los tiempos remotos en que se llamaba Junta de Mejoras Materiales, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento ha sido una de las dependencias con mejor cartel en Delicias. Sus fortalezas le han redituado reconocimientos nacionales que no cualquier oficina presume. Es una institución con mística propia y para muestra basta recordar que ha tenido directores honorarios de la talla del ingeniero Piquillo Carrasco y del primero en su historia, don Leopoldo Amaya Chávez. Este tipo de perfiles son los que le han dado a la dependencia el prestigio que hoy mantiene entre los delicienses.
Lo anterior viene al caso por la reciente salida de Juan Carlos Velasco, quien dejó la presidencia del organismo el pasado viernes. Velasco se va dejando un buen sabor de boca y se consolida como uno de los nuevos activos que seguramente seguiremos viendo. La vara quedó alta en la dependencia ahora que Edgar Ruiz asume el despacho de forma interina mientras se define la terna oficial. Si los que vienen traen la misma escuela de servicio que don Leopoldo o Piquillo, entonces el agua en Delicias seguirá en buenas manos. Es de esas oficinas donde el trabajo se nota y donde la política se hace con resultados técnicos y un trato sencillo con la raza.



