En el fascinante mundo de la demoscopia, parece que los milagros ocurren justo cuando alguien saca la chequera, pues la última encuesta de Massive Caller dejó la credibilidad por los suelos. Resulta que en el ranking azul Marco Bonilla sigue liderando, pero la sorpresa fue Gilberto Loya en un cómodo segundo lugar, desplazando a medio mundo de un plumazo. Lo curioso es que el Secretario de Seguridad ni figuraba en la foto en meses pasados.
Es por estas fuchas que la ciudadanía no las tomas en cuenta, pues las mediciones serias marcan la fotografía entre Marco Bonilla y Jesús Valenciano, quienes realmente han sudado la gota gorda en el territorio. Habrá que estar pendientes, porque si así empezaron las encuestas en abril, para junio vamos a ver hasta a los personajes más impensables en el primer lugar.
El que no pierde el tiempo y sigue moviendo el abanico por todo el estado es Jesús Valenciano, quien ayer se dejó ver en la capital del mundo para invitar a la raza a la VI Vuelta Ciclista Internacional 2026. Acompañado por el alcalde parralense Chava Calderón, el edil de Delicias aprovechó los reflectores de Parral para presumir que los festejos por nuestro 93 aniversario vienen con todo, incluyendo esta competencia de talla mundial que se realizará del 24 al 26 de abril.
Valenciano no solo fue a hablar de pedales y derrama económica, sino que aplicó el colmillo político para estrechar lazos en el sur del estado, demostrando que su estrategia de gestión regional es la llave que le abre las puertas hasta en los terrenos más ajenos.
Lo que realmente puso a sudar a los analistas fue que, entre invitación y rueda de prensa, el alcalde no anduvo con rodeos cuando le preguntaron por sus aspiraciones. Valenciano dejó más que claro que sí busca la candidatura a la gubernatura, confirmando que sus giras por el estado traen un trasfondo de grilla bien aceitada que ya no es secreto para nadie. Mientras invita a los ciclistas a visitar la región centro,sur, el JV sigue pedaleando su propio proyecto político, aprovechando cada banderazo deportivo para medir fuerzas y dejar su marca en el radar de la sucesión estatal.
El que ayer no se dio abasto para contestar llamadas y mensajes fue el diputado federal Tony Meléndez, quien estuvo de manteles largos celebrando una vuelta más al sol entre los pasillos de San Lázaro y el afecto de su gente en Chihuahua. Al poli cantante le llovieron felicitaciones desde las curules más altas hasta los rincones más lejanos del país, demostrando que su carisma sigue siendo su mejor carta de presentación tanto en el escenario como en la tribuna legislativa. Ya entrada la noche, Tony compartió un video partiendo el pastel junto a su equipo de trabajo y su inseparable compañera Cristi, aprovechando el momento dulce para agradecer a sus colaboradores por sudar la gota gorda, dejando claro que el diputado sabe mantener a sus amigos cerca y a su equipo motivado para lo que venga en el calendario político.
En la tragicomedia del poder, parece que los principios de izquierda se quedan en la puerta de Palacio Nacional cuando el que toca es Larry Fink, el mandamás de BlackRock, quien ayer se reunió con Claudia Sheinbaum para recordarnos que el capital no vota, sino que invierte donde le garantizan el negocio. La paradoja es deliciosa, pues mientras el discurso oficial se enfoca en lo social, la operación real negocia infraestructura pesada, puertos y energía con el mayor fondo capitalista del planeta, demostrando que si Fink ya suma tres visitas es porque el negocio del nearshoring ya está en marcha y no es ninguna exploración.
Al final, México juega a dos bandas, manteniendo el aplauso interno con narrativa ideológica mientras hacia afuera le garantiza estabilidad al dinero que realmente mueve los hilos, confirmando que cuando BlackRock toca la puerta, no es una visita protocolaria, es la confirmación de que el país se está reacomodando bajo la sombra del gigante financiero.



