Su luchita. El persistente morenista Luis Villalobos ha iniciado su precampaña para la alcaldía. Ordenó pintar numerosas bardas con el eslogan «Luis Va». En este nuevo intento por ser candidato, comenzó temprano, aunque su intención ya era conocida, especialmente desde que se convirtió en la avanzada de confianza de Cruz Pérez Cuéllar en la región sur del estado y en la comarca de Casas Grandes, donde ha operado varias campañas. A la cuánta va la vencida.
Pues tiene razón Maru Campos. La revocación de mandato debería aplicarse a todos, desde la presidencia de la república hasta los funcionarios públicos electos por voto popular. Sería impresionante la cantidad que no superaría esa prueba de fuego. Si empezaran aquí cerca, no se la acabarían con Saucillo y Rosales, donde Gardea y Andujo están reprobados en todo, y el pueblo les mostraría la puerta de salida. Ambos han sido presa de un contagio de grave y absoluta incapacidad, negligencia y una gran, gran opacidad. A la primera revisada, acabarían del otro lado de Aquiles Cerdán.
Según una reciente encuesta, Morena podría perder el 70 por ciento de los 23 estados que gobierna. Desgaste, desilusión, hartazgo por promesas incumplidas, nepotismo, corrupción e inseguridad están entre las causas de este desastre anunciado. Entidades como Campeche, Tabasco, Puebla, Veracruz, Guerrero, Sinaloa, Sonora y, desde luego, Michoacán, son las más difíciles de sostener. En este último, Grecia Quiroz, viuda de Manzo y alcaldesa de Uruapan, alcanza el 47 por ciento de las preferencias, dos puntos más que los que tenía su esposo. En un parpadeo, todo cambió.
Un profesor de contabilidad fue muchos años simpatizante del PAN. De pronto, se pasó al PRI, justo cuando comenzó la debacle de ese partido. Algo similar le ocurrió a Javier Corral. Abandonó el PAN en la peor etapa de Morena y, para colmo, justo cuando está por aprobarse la supresión del fuero para senadores, donde había encontrado cobijo. Ahí anda un perro. Que no lo vaya a morder.


