Rosales.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, calificó como una «estupidez repetitiva» la política energética que ha llevado al país a una dependencia extrema de las importaciones, lo que hoy se refleja en precios que alcanzan los 28 pesos por litro en diversas regiones del estado.
Durante su gira de trabajo por la región centro-sur, la mandataria señaló que este incremento es el resultado de décadas de abandono a las empresas nacionales y la pérdida de la capacidad de producción propia,
«Es una estupidez repetitiva lo que sucede con el tema de las gasolinas; el estar importando, importando, importando y el haber dejado a nuestras empresas», expresó de manera enérgica al ser cuestionada sobre el impacto económico del combustible.
Campos Galván aclaró que este señalamiento no se limita a la administración actual, sino que es una crítica a un proceso de largo plazo que ha vulnerado la soberanía económica de México y describió la situación actual como «la paradoja de lo abundante», refiriéndose a que, a pesar de que el país cuenta con recursos naturales, la falta de infraestructura y visión para ser autosustentables obliga a los ciudadanos a pagar precios exorbitantes por energéticos básicos.
Esta condición, subrayó, afecta gravemente a sectores estratégicos para Chihuahua, como lo es la agricultura y el transporte de mercancías,
«El cómo dejamos de ser autosustentables es la paradoja de lo abundante en nuestro país», sentenció la mandataria, haciendo un llamado implícito a replantear las estrategias de inversión en el sector energético para proteger el bolsillo de las familias.
Para la gobernadora, el hecho de que el costo de la gasolina siga subiendo es un síntoma de un sistema que ha fallado en fortalecer sus bases internas frente a las fluctuaciones del mercado internacional.
Finalmente, Maru Campos reiteró que su gobierno seguirá señalando estas deficiencias que frenan el desarrollo regional, por lo que, con estas declaraciones, la gobernadora de Chihuahua se posiciona firmemente contra la dependencia de importaciones y la falta de resultados tangibles en las promesas de estabilidad de precios, urgiendo a una verdadera política de autosuficiencia que beneficie a los productores y consumidores del estado.




