Estas son las ocho joyas robadas del Louvre:
la tiara de la reina María Amelia
la diadema de la reina Hortensia
un collar del conjunto de zafiro de las mismas reinas
un pendiente de ese mismo conjunto
un collar de esmeraldas de la reina María Luisa
un par de pendientes de esmeralda de María Luisa
un broche
un broche de la emperatriz Eugenia
Como escenarios más probables, la responsable de la investigación señaló que el robo puede tener su origen en un encargo de un coleccionista, pero también puede ser para vender por separado las piedras preciosas que contienen las joyas.




