Nuevas y reveladoras declaraciones de empleados y proveedores de la empresa canadiense Vizsla Silver han puesto al descubierto una cadena de negligencias en torno al secuestro de los mineros en Concordia, Sinaloa, donde lamentablemente ya se confirmó el fallecimiento de cinco personas, entre ellas el chihuahuense Jesús Antonio de la O Valdez.
De acuerdo con testimonios recabados por El Diario, la empresa ocultó el secuestro masivo ocurrido el pasado 23 de enero durante cinco días, emitiendo un comunicado hasta el 28 de enero. Se reveló que los trabajadores ya habían recibido amenazas directas de grupos criminales desde el año anterior, quienes les exigieron abandonar la zona. Sin embargo, la dirección de la mina, encabezada por Hernando Rueda, minimizó las advertencias llamando «miedosos» y «flojos» a los empleados que manifestaban temor.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia señala que la minera instruyó al personal a cambiar el color de sus chalecos de seguridad (de naranja a amarillo) para que uno de los grupos en conflicto en la región los identificara, exponiéndolos directamente como parte de la dinámica criminal de la zona. Además, se denunció que existen amenazas laborales contra quienes se atrevan a dar declaraciones públicas, mientras la cifra real de afectados sube a 11 personas, incluyendo a un civil ajeno a la mina que fue confundido por el comando armado.




