La frontera se puso al rojo vivo ayer cuando El Paso tuvo que cerrar su espacio aéreo, un movimiento que no se veía con tal magnitud desde los ataques a las Torres Gemelas en el 2001. Lo que al principio parecía un rumor terminó siendo confirmado por la Fiscal General de Estados Unidos, Pamela Bondi, quien no se anduvo con rodeos: un dron de los grupos que ellos ya catalogan como narcoterroristas mexicanos andaba invadiendo territorio estadounidense. La respuesta del tío Sam fue quirúrgica y tecnológica, pues eliminaron la amenaza vía láser, dejando claro que los tiempos de solo mirar por el binocular ya se acabaron.
Este incidente le cae como anillo al dedo a la narrativa de Donald Trump, quien apenas hace unas semanas lanzó su última advertencia sobre atacar directamente a los cárteles en cualquier suelo donde representen una amenaza. Mientras en la Ciudad de México la 4T trata de matizar los hechos o de plano negar que se tratara de un dron artillado, la realidad en la frontera es que los gringos ya pasaron de las palabras a los hechos. El cierre del espacio aéreo es un mensaje contundente de que la paciencia se agotó y que la ofensiva contra los grupos criminales ya no es una promesa de campaña, sino una operación en marcha que no respeta fronteras.
Habrá que ver cómo intenta contestar el gobierno mexicano ante una soberanía que se siente cada vez más estrecha, especialmente cuando los láseres empiezan a hacer el trabajo que aquí se dejó de hacer por la política de los abrazos. Los pelos están de punta en ambos lados de la línea y el discurso de seguridad nacional en Estados Unidos acaba de encontrar el pretexto perfecto para subirle dos rayitas a la intensidad.
¿Será que la tecnología láser de los gringos es el inicio de la limpieza que tanto prometieron, o simplemente estamos viendo el primer capítulo de una intervención que nos va a dejar a todos con la boca abierta mientras en Palacio siguen buscando otros datos?
Qué agradable es escribir de deporte y no del sórdido tema de la grilla. Ahora que se ha confirmado la visita de Julio César Chávez para este jueves y viernes, es oportuno un rápido repaso histórico acerca de los grandes boxeadores que han pisado estas tierras. De los más antiguos, el inmortal Rodolfo «Chango» Casanova, uno de los máximos ídolos de la fanaticada mexicana. También el gran Babe Arizmendi, el «Pajarito» Moreno, Carlos Malacara, el formidable José «Toluco» López, el inolvidable Raúl «Ratón» Macías, Mantequilla Nápoles, Carlos Zárate y hasta el boricua Miguel Ángel Cotto, que aunque extranjero, tenía un pegue bárbaro por acá. En la región vecina, el «Finito» López ha visitado varias veces Saucillo, al igual que Erubey «Chango» Carmona, pero ahora llega el César del boxeo, la crema de la crema.
La agenda del campeón viene cargadita. Este jueves inicia con una cena de gala donde convivirá con la sociedad deliciense, y para el viernes la cita es en el Gimnasio Municipal, donde dictará una conferencia dirigida a los jóvenes, buscando inspirarlos con su historia de lucha dentro y fuera del encordado. El momento cumbre será la develación de un busto en su honor, ubicado justo afuera del Gimnasio Hermanos Delgado. Habrá que ver qué tal quedó la escultura, pues en estos temas de los bustos, a veces el artista termina dejando al homenajeado más parecido a un político en campaña que a una leyenda del deporte.
Lo cierto es que la presencia de Chávez en Delicias es un nocaut a la rutina y un recordatorio de que la ciudad sigue siendo escala obligada para las grandes figuras. Ojalá que los jóvenes aprovechen el mensaje de quien supo levantarse de la lona más difícil, mientras el resto de los mortales nos conformamos con ver de cerca a quien puso el nombre de México en lo más alto del boxeo mundial.
Dicen que en la política no hay publicidad mala y para muestra lo que le pasó esta semana a Daniela Rodarte, la jefa de eventos del municipio. Resulta que en varios puntos estratégicos aparecieron unos espectaculares misteriosos con una silueta femenina sin rostro y el mensaje contundente: «Daniela tiene carácter». Inmediatamente, el círculo rojo le adjudicó la campaña a la jefa estatal del PAN, Daniela Álvarez, quien ya salió a decir que esos anuncios no son de ella y que desconoce su origen, seguramente para evitar que le caiga la voladora por aquello de los actos anticipados de campaña.
Sin embargo, en Delicias la raza tiene otros datos y, sobre todo, otra Daniela en mente. La confusión no se hizo esperar y a Rodarte le empezaron a llover mensajes de familiares, amigos y hasta desconocidos que juraban ver su perfil en la silueta del anuncio. Muy viva, la joven funcionaria no se molestó en desmentir nada y dejó que la inercia hiciera su trabajo, ganando una publicidad de oro molido que no le costó ni un solo peso de su bolsa. Entre los que la felicitaban por el espectacular y los que ya la ubican por sus videos de TikTok donde suelta sus opiniones políticas, Rodarte se ha convertido en una líder de opinión que ya pesa en las calles.
Al final, entre Danielas te veas, pero lo cierto es que la Rodarte salió ganona en esta carambola que la puso en boca de todos mientras la otra Daniela se anda agarrando con Pérez Cuéllar, la 4T, Andrea Chávez y compañía.




