Guerra en puerta por el agua de Las Vírgenes
La tensión en el campo chihuahuense llegó a su punto de ebullición ayer, cuando trascendió que la intención de la Federación es dejar la presa de Las Vírgenes apenas a la quinta parte de su capacidad. Esta medida extrema se tomaría para cumplir, a rajatabla, con el compromiso de pago de agua que la administración central tiene con el gobierno de Donald Trump, sin importar que con ello se sentencie a muerte el ciclo agrícola de nuestra región.
Como si no fuera suficiente con el abandono presupuestal, ahora nos toca a nosotros pagar los platos rotos de las negociaciones internacionales. La historia registra que cuando se trata de tocar el agua de Chihuahua, la respuesta de los agricultores es de hierro, sin embargo, la soberbia centralista parece ignorar las advertencias y prefiere poner en riesgo la estabilidad social del estado para quedar bien en Washington.
Guerra en puerta es lo que se respira en los distritos de riego, donde la desconfianza hacia la Federación es absoluta. Si creen que los productores se van a quedar de brazos cruzados viendo cómo vacían sus presas para saldar deudas ajenas, es que no conocen la historia de lucha de esta tierra. El conflicto está servido y, ante la falta de claridad oficial, el campo ya se prepara para defender lo único que garantiza su supervivencia.
Maru en Meoqui: Amor con amor se paga
Mientras la amenaza del agua crece, la gobernadora Maru Campos estuvo ayer en la sección de Lázaro Cárdenas, Meoqui, donde junto a la alcaldesa Miriam Soto inauguró el primer comedor comunitario del municipio. Este espacio tiene la meta de brindar más de 20 mil alimentos al año, ofreciendo alrededor de 50 platillos diarios para quienes más lo necesitan. Durante el evento, se dejaron ver funcionarios como Rafa Loera, de Desarrollo Humano y Bien Común, además del diputado Ismael Pérez Pavía.
Lo que llamó la atención fue el ambiente de camaradería, pues entre la gobernadora y la alcaldesa llovieron los elogios y muestras de respeto, dejando claro que hay una sintonía fina entre el estado y el municipio. Posteriormente, la comitiva se trasladó a Julimes para entregar la rehabilitación de la carretera Meoqui, Julimes, una obra con una inversión superior a los 50 millones de pesos. Este tramo es vital para la economía agrícola, ya que por ahí circulan más de 4 mil vehículos diariamente.
En este segundo evento se sumaron perfiles como Jorge Chánez de Obras Públicas, además de los alcaldes Jesús Valenciano de Delicias y Pepe Moncayo de Julimes. También se pudo ver al diputado Arturo Zubía, junto a un nutrido grupo de presidentes de módulos de riego y líderes agricultores. Fue una visita muy movida que demuestra que amor con amor se paga, pues la gobernadora siempre ha estado al pie del cañón con el centro – sur del estado.
El visto bueno para el 2027
Fue precisamente en Julimes donde la gobernadora Maru Campos soltó una declaración que puso a vibrar el termómetro político, al ser cuestionada sobre la posibilidad de que Jesús Valenciano busque la gubernatura de Chihuahua. Lejos de las respuestas evasivas, la mandataria se deshizo en elogios para el alcalde de Delicias, a quien calificó como un perfil «generoso, trabajador, capaz e inteligente».
Maru fue más allá y remató con una frase que suena a bendición política, diciendo que sería deseable contar con más perfiles como el suyo en el estado y en el país. En el lenguaje de la grilla, cuando el jefe o la jefa política dice que «hacen falta más como tú», lo que realmente está haciendo es ponerle una ficha de oro en el tablero del relevo para el 27. Valenciano recibe así un espaldarazo que lo coloca, de golpe, en la carrera estelar por la silla de cantera.
Cuentas claras y soluciones inteligentes
Esa misma inercia de trabajo se vio reflejada en el Quinto Informe de la síndica Gaby Franco, que no solo fue una pasarela de figuras, sino un ejercicio de rendición de cuentas. Franco destacó que todas las observaciones de su tercer informe ya fueron totalmente subsanadas por el alcalde Jesús Valenciano. Gaby informó que del cuarto informe solo restan un par de detalles, mientras que para este quinto ejercicio puso la lupa sobre el parque vehicular descompuesto.
Tras los señalamientos, el alcalde Valenciano no se quedó de brazos cruzados y sacó un as bajo la manga: planteó integrar a los alumnos del Tecnológico de Delicias y otras escuelas para que realicen las evaluaciones técnicas de las unidades como parte de su servicio social. La estrategia es redonda, se busca que estudiantes de ingeniería diagnostiquen las unidades, matando dos pájaros de un tiro, pues se profesionaliza el mantenimiento a un costo cero para el erario.
En el vestíbulo del Teatro, que lucía a reventar, se pudo ver una mezcla de todos los sectores, desde directores de escuelas hasta líderes sociales y el cuerpo de regidores en pleno. El ambiente fue de respeto y colaboración, dejando claro que en Delicias la política de altura se impone sobre los conflictos. Con este plan, el alcalde demostró que para cada falla detectada, ya tiene listo un engrane para que la maquinaria municipal no deje de avanzar.
De Palestina a Ciudad Juárez
Dentro del marco formal del informe de Gaby Franco, un detalle rompió con la etiqueta, el regidor de Morena, Aldo Urzúa Loredo, portó una playera con la bandera de Palestina. Cuestionado sobre si esta postura era radical o antisemita, Urzúa, quien aspira a la diputación local, se definió como un hombre de izquierda pero no radical. Sostuvo que porta la bandera en solidaridad por lo que considera un exterminio en la Franja de Gaza, asegurando que lo hace con profundo respeto.
Habrá que ver cómo cae este posicionamiento en una sociedad tan conservadora como la de Delicias, sobre todo ahora que Urzúa busca escalar en sus aspiraciones políticas. Lo que es un hecho es que el regidor supo robarse los reflectores del evento con un tema que trajo la polémica global directamente a las filas del Cabildo local.
Para cerrar el día, el berrinche nacional terminó y el reality show de Marx Arriaga cerró su temporada. El ahora ex Director de la SEP salió de sus oficinas con una mochila y una foto de Karl Marx, poniendo fin a su atrincheramiento tras ser despedido. Fue visto en el metro rumbo al aeropuerto con destino a Ciudad Juárez, para reincorporarse como investigador en la UACJ. Regresa a la frontera tras negarse a corregir los errores de los libros de texto, prefiriendo el escándalo antes que la autocrítica.
¿Será que en la UACJ lo recibirán con los brazos abiertos, o simplemente los universitarios juarenses ya se preparan para las cátedras de quien cree que la educación es un búnker personal? Lo que es seguro es que a la sufrida Juárez solo esto le faltaba, recibir de vuelta al ideólogo que confundió la pedagogía con el sectarismo.


