Existen hábitos diarios que influyen negativamente en la calidad del sueño sin que la persona sea consciente.
Hábitos comunes
Entre los más frecuentes se encuentran:
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Uso excesivo de pantallas
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Horarios irregulares
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Falta de rutina nocturna
Cómo corregirlos
Especialistas recomiendan:
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Limitar pantallas
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Establecer horarios
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Crear hábitos relajantes
Beneficios de corregirlos
Mejora el descanso y la energía diaria.
Conclusión
Identificar hábitos negativos ayuda a dormir mejor.




