“Hoy perdimos a nuestro hermano. Nuestro compañero de banda. Nuestro latido. Sam Rivers no era solo nuestro bajista, era magia pura. El pulso debajo de cada canción, la calma en el caos, el alma en el sonido”, se lee en su mensaje.
Rivers fue una pieza esencial en la historia de Limp Bizkit gracias a que es uno de los miembros fundadores, junto a Fred Dust. Después se les unió John Otto y poco a poco se conformó la banda de metal como la conocíamos hasta hoy.



